En primer lugar porque es una oportunidad para reafirmar el proceso de renovación del APRA y de la política en general. En segundo lugar porque considero que desde el parlamento podemos acercar el poder político a la población a través de oficinas descentralizadas que promoveremos y que serán los espacios inmediatos de ayuda a la población para apoyarlos en la solución de sus principales demandas. Y Por último, porque desde el Congreso podemos fiscalizar a quienes, desde el Estado, deben brindar servicios de calidad a la ciudadanía.